ENFOQUE TERAPÉUTICO

El enfoque con el que se trabaja en ASTERISCO se basa en la integración de diferentes paradigmas psicológicos. Esto da lugar a la posibilidad de acompañar terapéuticamente a la persona ajustándonos a las necesidades del momento presente.

La psicología actual parte de una elemental, antiquísima y conocida terapia de conducta que, con el tiempo, incluye las variables cognitivas. Estas surgen de los distintos modelos cognitivos basados en las teorías del aprendizaje y las aportaciones de diferentes autores. De esta manera, se conformó lo que hoy se conoce como “Modelo cognitivo conductual”.

La maduración de este enfoque está dando lugar a lo que actualmente se conoce como “Modelos de tercera generación”, caracterizados por una perspectiva funcional y contextual de las patologías psicológicas, es decir, se comienza a incorporar el contexto, la función adaptativa de las conductas y la variabilidad de las mismas, y se opta por estrategias de cambio de carácter indirecto en lo que ha intervención se refiere.

Por su parte, la Gestalt como herramienta terapéutica, se basa en el autoconocimiento y la toma de conciencia como elementos claves en su desarrollo.  Por pertenecer a la Psicología humanista aborda al ser humano desde su concepción holística, esto es, teniendo en cuenta las partes física, mental, emocional y espiritual.                                                       –

La terapia ayuda a la persona a conseguir un mayor bienestar en cuestiones que le obstaculizan, le causan dolor o disconformidad o simplemente tiene la necesidad de cambiar. Cuando las necesidades básicas y existenciales no están siendo cubiertas, el terapeuta ayuda a encontrar el auto-apoyo necesario para alcanzarlas; para ello se basa en el “darse cuenta”, la integración entre el sentir, el pensar y hacer, y el propio vínculo terapéutico.

Es por esto que, la comprensión de nuestras formas de ser y hacer abre camino al desarrollo de estrategias más sanas y liberadoras que permitan afrontar las diferentes situaciones de la vida cotidiana.                                                        –

Desde esta perspectiva integradora, el espacio terapéutico se ofrece como un lugar seguro de escucha, confidencialidad y compromiso hacia el bienestar de la persona. Se desarrolla en sesiones individuales de una hora en las que se acogen y tratan los temas que trae la persona.